D a n i e l







Tengo una constante andar tremebundo, y cierta arrogancia si me lo preguntan, suelo columpliar entre mis manos un desden, un cigarro y completas apatías, me he vuelto borroso, precavido y un poco temeroso, me desvanezco entre tiempos, entre días y circunstancias, estoy cansado de fumarme mi vida, de forzar mi calma pausando mis letras.