Daniel Sánchez Macías

México, Área Metropolitana

Apasionado de la palabra, defiendo que el Escritor no es aquel que escribe, o redacta o publica, sino aquel que crea textos como el músico melodías o el arquitecto rascacielos. Concibo al Escritor como un hábil malabarista de significados; un inteligente ingeniero de ideas. Mi mayor aspiración es ser un escritor con "e" mayúscula.

Soy un entusiasta de la ironía en todas sus presentaciones. Celebro el ingenio elegante, aquel que salta sin despeinarse; el humor inteligente, el oportuno, el certero. Vocero de los buenos modales, repudio la presunción hedonista pero acepto, por ejemplo, la hipocresía de intenciones diplomáticas.

Me embriago de literatura victoriana cuando me empacho de física cuántica. Imagino fantasías nebulosas y las someto a descargas de hipercuestionamiento para condensar de vez en vez una gota de irrealidad verosímil. Husmeo en cualquier enigma convencido de que sólo un par o dos son inviolables.

No soy hombre de fe, sólo creo en el azar y las probabilidades, por eso colecciono coincidencias y soy fetichista con mis recuerdos. Sacio los antojos de mi espíritu con amuletos, los de mi mente con películas de variedad y los de mi cuerpo con parkour.

Distingo claramente entre el fingir ser quien no se es y el intentar ser quien se quiere ser; nunca presumo, siempre pretendo. Pretendo ser retratista, bajista y experto en cultura japonesa; son más que pasatiempos pero menos que aficiones.

Estando atrapado en la rígida celda del raciocinio, encuentro un aliento de alivio en el estudio de la aparente irracionalidad humana. Veo en la comunicología el principio y fin de todas las ciencias sociales; procuro rescatarla del estigma al que la ha llevado el oficio periodístico vulgar.

De logos analítico antes que sintético.

  • Education
    • Comunicología