Cecilia Gabbi

Si le preguntan a mis padres, a mis amigos de la infancia, van a saber la verdad. Siempre dibujé. En papelitos de caramelo, en agendas de compañeras de clase, en el pizarrón, en servilletas, pedacitos de tela, papeles inmaculádamente blancos, con el lápiz óptico.

Dibujar me permite salir un ratito del mundo para descubrir otros, inventar historias y reencontrar a la niña que fuí. Me regaló maravillosos amigos y colegas, maestros admirables e inolvidables y me condujo a sitios donde no habría creído llegar. Dibujar me sorprende. Cada trazo hace cosquillas en mi alma. ¡Ojalá las provoque en ustedes también!