Anna Fornells

Siempre me ha apasionado la precisión que requiere la pastelería. Desde aquella vez que con 7 años mi madre y yo intoxicamos a toda la família, he tenido claro que los pasteles y los dulces no se andan con tonterías. Si lo haces bien, mal; Si lo haces mal, peor. Pero si lo haces perfecto, no hay mejor recompensa. Sweet mondays surge de esta búsqueda del número exacto que el paladar conoce y la mano estropea. A partir de ahora, esta va a ser la libreta de apuntes de mis clases de dulces que empiezan como todas las clases, con el otoño y las castañas a la vuelta de la esquina.