Banis
Nunca he sido de las que se sorprendieran por casualidades insólitas, siempre he tenido que forzar al destino.
Morimos y nacemos innumerables veces. La vida misma nos exige arder en nuestra propia llama.
Nunca he sido de las que se sorprendieran por casualidades insólitas, siempre he tenido que forzar al destino.
Morimos y nacemos innumerables veces. La vida misma nos exige arder en nuestra propia llama.