Javier Rubio

Madrid

Hace 45 años que llegué a este interesante mundo, lleno de brillantes personas a las que admiro: familia, amigos, conocidos y desconocidos, y aunque aún no lo comprendo del todo, cada día hay alguien que me maravilla, a quien envidio por lo que ha hecho a lo largo de su vida, por lo que ha aportado a los demás, por lo que ha estudiado y compartido, por saber lo que saben y vivir lo que viven.

Me formé como psicólogo porque realmente es lo que me gustaba. Desde mi adolescencia he intentado estar siempre al lado de las personas que me han necesitado, y también de muchas que sin necesitarme expresamente tan solo necesitaban alguien a su lado.

Y un día quise organizar y formalizar todo a través de unos estudios, por eso estudié psicología. Una vez dentro tuve la fortuna de poder vincular mi mayor pasión, las personas, con mi mayor aspiración, trabajar y dirigir una empresa. Se llamó Psicología de las Organizaciones. Desde entonces, me desarrollo en ese área.

La vida me ha dado tres oportunidades para mejorar que no he desperdiciado: un accidente que me llevó al borde de la muerte, el nacimiento de mi hija y descubrir el Coaching.

Todas ellas, al igual que todos y cada uno de los días de mi vida que intento vivir intensamente y con pasión, me han llevado a ser como soy. Amado por unos, odiado por otros, pero nunca indiferente.