Laín Montes Grande
Valladolid
El melódico sonido que produce la madera al cortar sobre la tabla. La mezcla de olores que se elevan humeantes al calor del fuego. El arte de decorar lo preparado y dibujar una sonrisa en los comensales
al servirlo. El turbio placer de rebañar el plato. Los brindis, las promesas eternas. Ésta es la receta de mi
propia felicidad. Mi nombre es Laín Montes, y soy chef.