La noche tira un salto mortal

Soy la parte mala de una persona buena. A veces aparezco producto de un recuerdo o acecho la sombra de algún cuadro que no empecé a pintar. No creo en la reencarnación, pero suelo tener varias vidas mientras sobrevivo los años que me nutren. Tengo una terrible, caprichosa e inconstante, obseción con algo que necesito encontrar. Diseño el entorno social acorde a la arquitectura clásica que elegiría para los muebles de mi casa si pudiese pagarlos. No tengo obra social y sólo conduzco bicicletas a las que les tengo poco respeto.

Me sumerge en el mundo de la lógica y el sin sentido cualquier comentario proactivo de ser cuestionado. Opositora fundamentalista de abandonar el LSD y consumir Televisión. Creo en mirar a los ojos, creo que el olvido es la única fantásia que consiguó más adeptos que todas las religiones, creo que hormonalmente me corresponde ser histérica y tengo la ilusa ilusión de que los equivocados son ustedes, y nunca yo. Algún día voy a contradecirme semanticamente un poco menos.

Mi vida viene de un cuento con capítulos sin terminar, y creo que va justo por el camino que no sé para dónde va (es algo así como "nunca sé dónde voy pero sigo un camino").

"VIOLENCIA ES MENTIR"

NOTA DE LA EDITORA: Esta parte tiene los excesos de hobby, la libertad como bandera, la inconstancia de muleta y la mitad de mapa mordido por el conejo de Alice in wonderland.-