Adriana Romarí

Soy Adriana Romarí y, en un punto de mi vida me enfrenté a una decisión: seguir igual o hacer algo más de mi vida, no sabía qué ni porqué, simplemente la pregunta estaba ahí, en el aire.

Debo confesar que la ignoré, como solemos ignorar aquellos cambios porque pensamos que serán incómodos, como solemos ignorar aquellas aventuras por imaginar que serán peligrosas, y sencillamente pasa el tiempo y nos quedamos esperando que lo demás sea lo que cambie.

Y ¿sabes?, eso casi nunca pasa. No niego que es muy cómodo dejar que algo o alguien decida por ti, pero te aseguro que el tomar tus propias decisiones es el acto más simple que te llevará a una vida plena y de real comodidad.

Este ha sido el principio de este extraordinario camino, para nada cómodo tengo que advertirlo, pero lleno de sorpresas que no imaginaba, desde entonces he aprendido que sólo yo tengo la decisión de ser feliz, de cambiar, de abrir o mantener los ojos cerrados.

Mi vida ha sido un constante cambio y reto desde entonces. Antes había estudiado una carrera sin duda interesante, llena de matemáticas, porqué alguien me sugirió que era buena para eso y porque alguien me dijo que tendría buenos ingresos; no niego que la disfruté mucho y obtuve un buen empleo gracias a ella, pero nunca fue suficiente, pasado algunos años muy en el fondo de mi corazón algo faltaba, me gustaba lo que hacía pero no podría hacerlo por siempre, me cansé de producir para otros, de vender mi tiempo a bajo costo, de rutinas que no paraban y planear mi vida en torno al trabajo. Apenas veía a mi familia, mi pequeño hijo estaba casi todo el día en la guardería y al llegar a casa encontraba una mamá histérica de tráfico, estrés y frustración.

Te confieso algo más, tuve que tener un ligero empujón para hacer ese cambio, llegó justo en el momento, aunque a veces lamento que no fuera hace años, pero mi padre siempre me decía "Todo a su tiempo", no le busco porqué's, así tenía que ser. Y así empecé a aprender, a buscar mi real vocación con base en mi pasión. Aprendí a abrir los ojos y poner atención a las oportunidades, no buscando ni construyendo, sino tomándolas, porque ahí están, te lo aseguro.

Estoy aquí para ayudarte a despertar, para decirte que se puede lograr, sólo si tú lo decides.

Antes quiero decirte que no estás sólo en esto, te puedo apoyar y además descubrirás que hay personas como tú que siempre han estado ahí, preguntando qué sigue, cómo hacer. Todo es un proceso y de