agustin estrada

Sí, retomo el vuelo. Sí, renazco de las cenizas como el ave Fénix. Sí, acepto mi condena a la locura. Sí, trato de sonreír. Sí, jamás renuncio a mis sueños. Sí, algún día publicaré. Sí, tengo mucho qué decir. Sí, los míos eran los mejores lates y no me avergüenzo de haber reencontrado a Dios en un Starbucks Coffee. Sí, sigo queriendo a mi gente, hoy más que nunca. Sí, al final siempre saco fuerzas desde las entrañas. Sí, al final siempre encuentro luz al final del abismo. ¡Sí, sí, sí... es difícil es a veces...! Subo, me levanto, vuelo; caigo de nuevo y vuelvo a empezar, por eso escribo, por éso re-publico cosas antiguas... ecos repetidos aunque los retoque.