À la bonne franquette

Madrid

Hace veintiún años, cuando me casé, no sabía que tenía aptitudes para la cocina. Si, sí, me vine de Francia siendo vegetariana pues aunque mi país, está demostrado que tiene una grandísima gastronomía yo soy de la capital, donde nunca se tiene tiempo más que para comer en media hora un sándwich o una ensalada composée.

Empecé siendo secretaria, pero enseguida lo dejé todo para criar a mi hija. He tenido tiempo y las herramientas adecuadas para aprender de forma autodidacta las técnicas de cocina.

Hace unos años me invadió una enorme nostalgia de mi país y empecé a averiguar y estudiar sobre aquellos platos que comía en casa y en el comedor del colegio. Por suerte los franceses tendemos a bautizar y documentar todo lo que cocinamos.

Una cosa lleva a la otra y abrí un perfil en Facebook… ¡Vaya! Resulta ser una “agencia de trabajo”… y es con mi hobby, oséa la cocina. Que me he visto encauzada en un nuevo papel laboral: el de cocinera.