Alberto Salazar

Yo nací por primera vez el 29 de junio de 1993... 15 años después volví a nacer en un retiro llamado, curiosamente, "nueva vida". A partir de entonces, cada día ha sido un constante volver a nacer... muerto al pecado y vivo para Dios, con muchas caídas -claro está- pero con un deseo siempre nuevo de servir a mi Señor. Han pasado unos tres años desde aquel primer encuentro de Amor y cada vez que miro hacia atrás solo me derrito de agradecimiento con un Dios tan bueno que sale siempre a mi encuentro. Actualmente, tengo una gran familia: la Iglesia. En ella, he sido bendecido con unos hermanos aún más íntimos que me acompañan en este hermoso camino. Juntos nos llamamos Antioquía: "Inspirados para servir, sirviendo para inspirar". Mi visión como persona se concentra y se resume en uno de mis salmos favoritos: "una cosa sola pido al Señor, y esa procuro: habitar en la casa del Señor y disfrutar de la dulzura de Su rostro todos los días de mi vida frecuentando Su templo" (Salmo 27). Quiero vivir haciendo eco del inmenso Amor de mi Dios y mi Padre al estilo de Jesucristo, quien, más que mi Señor, es el Amor de mi vida. A Él la gloria, el honor y el Amor por los siglos. ¡Amén!