Alejandro Ayala

Nací, luego pasaron 42 años. Ahora escribo mi sexta novela, soy director editorial de un medio impreso, estratega de una pequeña agencia de publicidad y padre recién estrenado. Soy de los que tuvieron que aprender a sobrevivir y adaptarse porque, en primera, soy zurdo -el mundo está pensado para el 98 por ciento de derechos que lo pueblan-, y en segunda, desde muy joven inició mi proceso de calvicie, luego entonces, tuve que ser inteligente para desenvolverme con las mujeres sin que se notara mucho mi fealdad, ja. Ahora en casa somos tres: Gisi, mi novia con la que estoy casado -jamás la llamaré esposa-; Emiliano, el hombre de quien estoy enamorado y que hoy, marzo de 2012, cuenta apenas con cinco meses, y yo. Me es difícil soportar la indiferencia, la incongruencia, la ambición desmedida y la estupidez humana, creo que por eso soy medianamente ácido, amargado, crítico y a veces rabioso. Frecuentemente pienso que nunca terminaré de ajustarme a lo defectuosos que salimos los seres humanos, por eso busco refugio en mi fascinación por los animales y el desahogo en las letras. Mis mayores gustos -además de mi familia, por supuesto- son Les Luthiers, Juan José Millás, Pink Floyd, Radiohead, Woody Allen, filmes como Las Alas del Deseo, Cinema Paradiso, El Extraño Mundo de Jack, Los Niños del Hombre, Moebius, El Eterno Resplandor de una Mente sin Recuerdos y algunas palomeras como 300, Regresiones, Amnesia o Corre Lola Corre. Me fascina la estrategia, por cierto. Ah, y soy Unamita de corazón, aunque egresado de la Ibero.