Alejandro Bauhaus

Danza de luces en movimiento

Y ahora que te fuiste... De entre esa "y" de valles y amaneceres, atravez de ventanas con el vapor listo para ser dibujado ahi se alcanzaba a escapar tu cuerpo, volcado en sonoros roces de tus orgasmos y de retorcidas nuestras pieles que nunca terminaban de encontrar el final de sus placeres, eras el colibri, y la mujer y los deseos de mi cuerpo. Pero mas tarde que nunca con un sigilo digno de un viento al anochecer, te fuiste. Pensaba en los vestidos que ya no te desnudaria ni los labios que de rojo pondria y las transiciones de tu piel danzando sobre mi abdomen y en mi mente tal cual caleidoscopio me llenaba de emociones y si algo es cierto es que no estoy ni cercas de ser el mejor amante pero no estaba tan lejos de ser tu mejor despertar. Ahora solo me queda el recuerdo de tus piernas, Adam Green cantandome de soledades y las mañanas que de tu espalda no amanecere abrazado.