Alexis Rodríguez León

Doctor, Teacher, and witter in Las Palmas de Gran Canaria, España

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“Mamá, cuando sea grande, quiero hacer una escalera tan grande, que llegue al cielo para recoger estrellas, y bajaré a entregárselas a los niños de mi escuela”.

Este pequeño poema, lo aprendí con tan sólo seis años, me decía mucho. Aquel niño sentía así, su vocación se definía como la de alguien que quería tratar el dolor humano.

Normalmente, cuando nos presentamos, solemos poner de manifiesto nuestros logros académicos y profesionales. Lógico. Es una manera de mostrar cuanto somos, cuanto valemos. Pero después de varios años de profesión, y de mi propia experiencia vital, creo que hay hechos que marcan a las personas, y esto tiene que ver mucho con el valor de cada uno de nosotros, y de lo que ponemos en cada una de las cosas que hacemos.

El 15 diciembre del año 1999, casi licenciado en Medicina, viví la experiencia que ha marcado mi vida, y puedo decir que si me especialicé en Médico Especialista en Anestesiología y Reanimación, es por ello. Se produjo una catástrofe natural en Venezuela, país al que mi familia emigró desde Canarias, en la búsqueda de un futuro mejor. Se produjeron corrimientos de tierras e inundaciones en las costas caribeñas de Venezuela, debidas a fortísimas precipitaciones en la zona, un auténtico drama que es conocido como la “Tragedia de Vargas”. Miles de personas desplazadas, zonas devastadas, familias destrozadas por la muerte… Desde el primer momento no lo dudé, tenía que estar cerca de quien me necesitaba. No puedo evitar que se me salten las lágrimas cuando lo recuerdo…

Todo aquello me preparaba para algo que vendría después. La situación económico-política de un país me obligó a marcharme y empezar de “0”. El chavismo provocó otro corrimiento de tierras que arrastró mi vida y me trajo hasta Canarias, donde están mis orígenes. Desde España, veo que la situación política de Venezuela es muy dura, más dolor. Al final tengo que traerme a mi familia, porque si no, mi padre moriría por falta de medicamentos.

Hoy, en la cuarentena, he cumplido aquel propósito, he construido esa escalera tan grande, con la que he llegado al cielo y estoy recogiendo estrellas. Lucho con todas mis fuerzas para ayudar en el dolor humano, desde mi posición como Médico Anestesista en el Hospital Insular de Las Palmas de Gran Canaria, desde mi propia clínica, Dolocan (especializada en el tratamiento del dolor), desde las diversas ONG’s con las que participo como miembro activo, y desde la política, en la que soy miembro del partido Ciudadanos.

Mi misión, “minim

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