Anna Torndelacreu Roig

Barcelona

En el centro del movimiento constante se establece una pequeña partícula creativa, entusiasta y expresiva la cual pretende realizar aquello que siempre ha deseado, un diseño minucioso, pulcro, sólido y creativo.

El diseño conforma un modo de ser del individuo especial y concreto. Con lo cual, como resulta evidente, el diseño se consolida como un reflejo directo de la propia personalidad.