Javier Bertinatto

Inconscientemente, el equilibrio ha estado presente en gran parte de mi vida. Mi primera experiencia de balance con rocas se manifiesta en mi camino casi por casualidad, en un viaje a Córdoba, Argentina; no hace mucho tiempo, más precisamente en la Primavera del 2014.
Resulta un tanto extraño, pero aquel día en el río, mientras apilaba una roca tras otra como un niño, tuve una especie de déjà vu, experimentando la rara sensación de haber realizado estas obras con anterioridad... Me sorprendía el hecho de poder balancear una piedra sobre otra con tanta naturalidad, sin complicaciones, como si estuviese entrenado para hacerlo, y que no podía detenerme. Recuerdo que al caer la tarde había creado decenas de torres equilibradas, casi venciendo las leyes de gravedad en alguna de ellas, en fin, disfrutaba profundamente esta nueva práctica, me llenaba de paz y armonía.
Es por ello que a mi regreso, seguí practicando intensamente, y a medida que pasaron los días fui descubriendo mi habilidad: no solo podía balancear rocas, sino también todo tipo de objetos.
Investigando en la web, supe que no estaba solo, un sin número de equilibristas de rocas en el mundo se presentaban ante mis ojos, me puse en contacto con ellos a través de redes sociales. Fué así, que sentí que era tiempo de compartir esta nueva experiencia con mis amigos y porqué no también con gente de todo el mundo, entonces nace "Ingravitto Balances", una propuesta autodidacta bajo el lema: "Es posible fusionar las vibraciones de las rocas con nuestro pulsar, para hallar ese punto de equilibrio aparentemente imposible..."
Siento que las rocas se encargaron de guiarme hasta ellas en el momento preciso, para ayudarme a ver la vida con otros ojos, para obsequiarme en cada balance, su energía milenaria y ancestral.

Ingravitto Balances - Mendoza, Argentina.