Camila Pérez Peña
Bogotá d.c. - Colombia
Comencé a los 6 años practicando patinaje artístico sobre ruedas, vivía en el piso y me caía a todo momento, pero con el tiempo fuí adquiriendo experencia y aprendiendo diferentes cosas como la disciplina, la constancia, el compromiso, la elegancia, las figuras, la actitud, entre otras cosas.
Entrene durante 10 años todas las semanas de lunes a viernes de 4pm a 9pm, terminaba cansada pero siempre estaba feliz ya que cada vez que me ponía los patines me sentía libre, llena, completa, era una sensación como si nada me faltara. Cuando entrenaba y escuchaba música, mi cuerpo se movía al ritmo de la canción y lo mejor era cuando me preparaba para ir a campeonatos distritales o nacionales, no importaba cuánto tiempo duraba entrenando, incluso si tenía que ir sábados y domingos a la pista, la recompensa de tanto esfuerzo se veía reflejada en el momento en que hacia mi presentación ante los jueces y ganaba medallas.
Este deporte que para mí es más que eso, es un sentimiento y una pasión que llevo por dentro me enseño que no importa cuántas veces tenga que caer, porque una caída no significa perder, sino aprender a levantarse con la cabeza en alto y seguir dando el mejor esfuerzo. Pero desafortunadamente este sueño se termino cuando ya no tenía tiempo suficiente para entrenar como normalmente lo hacía, mis responsabilidades académicas empezaron a ocupar todos mis horarios y tuve que dejar de entrenar. Sin embargo, ahora disfruto ver los campeonatos mundiales, distritales y nacionales por televisión.