carolina boverini
Desde chica tuve la suerte de aprender de la mano de mis mejores maestros: mi abuela Irma que se daba maña para hacernos cuanta ropita u juguete se nos ocurriera, mi abuela Cocò, en cuyo taller aprendì manejar la màquina de coser y hacer ropita de muñecas con los retazos de telas que quedaban en las mesas de corte y de mi abuelo Carlos heredè el interès por la pintura y las artes plàsticas. Fue asì que ayudada e incentivada por la tradiciòn familiar incorporè distintas herramientas que me permitieron hacer todo con mis propias manos y con mucho amor. Ya de grande estudiè en la facultad de diseño y en la escuela de cine, buscando darle un marco profesional a todo aquello que me inspira.