César Héctor
Jesús María, Lima
Si no estás dispuesto a sacrificarte por una causa, probablemente no valga la pena. Si no estás dipuesto a sacrificarte por nada, quizás sea tu vida lo que no vale la pena.
Si no estás dispuesto a sacrificarte por una causa, probablemente no valga la pena. Si no estás dipuesto a sacrificarte por nada, quizás sea tu vida lo que no vale la pena.