Carlos Fuentealba
A estas alturas ya me considero un Santiaguino (Ñuñoíno), pero espero que aún me quede un poco de lo inocente sureño que me traje desde Concepción el 2005.
Trabajo en Telefonica Chile, soy un real convencido del esfuerzo y en la meritocracia, de pocos pero buenos amigos.