Andres Felipe Ulloa Ruiz
La octava semana del 93 conocí mi segundo universo, y de inmediato tive que olvidarme del primero por el frío filo de una tijera, desde ese momento ya se veía la crueldad de este mundo, que diferencia a mi primer universo, el que me recibió en el calor del pudor y la libertad de los gritos, el que me tuvo por nueve meses nadando en la comodidad, en el que nunca tuve que sonreir odiando.