Mío Cid

Mío Cid

De los sus ojos tan fuerte mientre llorando,

Tornaba la cabeza e estabalos catando;

Vio puertas abiertas e uzos sin cañados,

Alcandaras vazias sin pieles e sin mantos

Y sin falcones y sin adtores mudados.

Suspiro mio Çid, ca a mucho habia grandes cuidados,

Fablo mio Çid bien y tan mesurado:

-Cid:

Grado a Ti, Señor Padre, que estas en alto.

¡Esto me han vuelto mios enemigos malos!

Aster- 3. DBH-E