Claus Vidrio
Barcelona, Spain
Desde corta edad me siguieron las historias de ciencia ficción donde Asimov y Sagan eran parte de mis aventuras.
Desde entonces he soñado con el día en el que el hombre pueda vivir en la luna o en algún lejano sistema solar. Se que mi sueño es un tanto lejano, pero poco a poco veo como los inventos que eran parte de la imaginación de alguien se vuelven parte de nuestras actividades cotidianas.
Teniendo mi primer ordenador a los 8 años, un Commodore 64C , donde se cargaba un programa por medio de un cassette y demorando horas, quien me iba a decir que en tan solo unas 2 décadas iba a tener un ordenador en la palma de mi mano, en donde podría tener lo mismo, más unos cuantos gadgets extras.
Me encanta vivir en un mundo donde la tecnología comparte cada vez más nuestra vidas.
Disfruto ver como mis hijos parece que nacieron con un ipad bajo el brazo y cómo mi teléfono hace que aprendan los colores en alemán o que mejoren su motricidad armando un puzzle y es ahí donde veo la inercia de la tecnología en el campo de la educación.
Para alguien como yo, que nació en la época donde aún se marcaba al teléfono con un disco y el elemento más moderno era una maquina de escribir eléctrica, me hacen sentir como una abuela nacida en la anterión a la revolución industrial.
Ja, pues pensándolo bien, soy alguien nacido en la pre revolución tecnológica.
Mi única duda es si viviré lo suficiente para ver al hombre colonizar el espacio y poder vivir una crónica marciana. Ojalá que así sea y tener una casa con vistas al cinturón de Orión.