Maikel Nait
Gibraltar
Maikel Nait
Gibraltar
Mi pasión por el mar era interminable. Embarcaco en un mercante disfrutaba plenamente en las rutas transoceánicas desde Bilbao o Valencia hasta New York. El atlántico no tenía secretos para mí, navegar entre olas de 50 metros era una experiencia de una deliciosa cotideanidad. Mientras otros hombres ansiaban desembarcar tras varios meses en alta mar, para mí llegar a las tranquilas aguas continentales se tornaba en un largo pesar que me impedía conciliar el sueño al no estar arrullado por las olas.
Sin embargo, todo cambió en un fatídico momento, un día cualquiera, igual a otros tantos días, me atragante al beber un vaso de agua y se despertó en mí una fobia irracional que me mantiene separado desde entonces y hasta ahora del océano.