Cristina Martín

El grado de optimismo ha de ser, siempre, directamente proporcional a las dificultades que presente la realidad en que vivimos.

Siendo administrativo de vocación, la vida me ha proporcionado la posibilidad de involucrarme en el mundo de la discapacidad, permitiéndome obtener formación y experiencia en ambos campos. Ambas profesiones me dan grandes satisfacciones, tanto profesionales como personales.