Cristina Rodríguez Domínguez
administrative and RRHH Student in Barcelona
De la Criminología a los Recursos Humanos: un viaje de descubrimiento personal y profesional
Mi nombre es Cristina Rodríguez Domínguez. Nací en Barcelona (España), un 22 de febrero de 1996, aunque soy del Prat de Llobregat. Cuando era una niña nunca supe qué responder cuando me preguntaban qué quería ser de mayor, aunque sí que siempre he tenido claro que los números no eran mi punto fuerte.
Crecí en una familia de policías, lo que despertó mi interés por ese ámbito. Decidí estudiar Criminología, pero después de un bachillerato tormentoso, llegó la selectividad y no obtuve los resultados deseados, por lo que tuve que tomar una vía alternativa: Investigación Privada en la Universitat de Barcelona, una carrera que me gustó descubrir.
Cuando en 2017 me gradué en Investigación Privada quise probar suerte con Criminología. Cuatro años más tarde me gradué en la Universitat Oberta de Catalunya.
Sin embargo, la vida me llevó a trabajar en una empresa donde mi actividad profesional se centraba en gestionar grupos de personas, un sector que me resultó tan apasionante como desconocido. Bajo el lema «renovarse o morir», decidí que era el momento de cambiar el rumbo de mi vida y formarme en aquello que he descubierto a mis 28 años que es mi verdadera vocación. En 2023 decidí iniciar el Máster en Dirección y Gestión de RRHH en la Universitat Oberta de Catalunya, donde he podido adquirir una base de conocimientos que me ha permitido entender mejor el funcionamiento del mundo de la gestión de personas.
Soy una persona que ha sabido adaptarse de manera rápida a los cambios, reinventándome cuando ha sido necesario para alcanzar mi mejor versión.
Mi pasión, el baloncesto, el cual llevo practicando de manera federada desde hace más de veinte años como jugadora y desde hace tres como entrenadora, me ha enseñado el valor del trabajo en equipo, la importancia de no rendirse nunca y el compromiso con los objetivos comunes.
En un mundo cada vez más globalizado y con la tecnología como protagonista, considero que las personas nos hemos convertido en el motor de las empresas. Por ello, contar con el mejor talento es más que nunca necesario para poder ser competitivo, al igual que disponer de estrategias que permitan potenciar esos talentos y virtudes.
Mi historia no es solo la de una profesional en construcción, sino la de alguien que cree profundamente en el poder del aprendizaje, la adaptabilidad y el trabajo en equipo para superar cada desafío tanto personal como profesional.