David Guimaraes

Pues nada. Y aunque siempre me imaginé como médico, a medida que se acercaba la edad universitaria me daba cuenta que me sentía mucho más atraído por cómo vender un medicamento que no por cómo recetarlo.

20 años más tarde, sigo disfrutando de esta profesión en constante cambio y cada vez detesto más ir a la consulta de un médico. Parece que elegí bien.