don cheto

Videos XXX Maika era diferente. Tenía una atractiva melena castaña levemente ondulada y un cuerpo lleno de atractivas curvas. Parecía algo mayor para sus quince años y ostentaba el segundo puesto del curso, con un 9"5 de media por detrás de Marcos y su diez. Era una chica extraña, sarcástica, levemente sociópata y muy independiente. No sabía muy bien qué narices hacía en esa maldita casa, sabiendo como eran sus compañeros, con los que no mantenía más que una relación entre la indiferencia y la hostilidad. Bebía como un motero, fumaba como un camionero y había descubierto recientemente el sexo gracias a un alumno de bachillerato con el que tuvo un escarceo amoroso secreto.

Esquivo al chico y se dirigió a su habitación. Hacía tiempo que el mote ya no lograba molestarla, pero estaba harta de aquel viaje y le apetecía emborracharse a solas para luego escupir a los demás o putearles mientras dormían. Todos (ella incluida) preferían que ella durmiese sola, ni siquiera habían intentado quedarse con la habitación con la cama de matrimonio en la que dormía. Justo cuando iba a abrir la puerta, dentro se oyó el ruido de un cristal estallando en pedazos. Maika se quedó un instante pasmada hasta que comprendió que la única persona que estaba fuera era Simón y que debía estar jugando a intentar asustarla. Entró hecha una furia, decidida a reventarle porn la cara a ese idiota, pero incluso antes de encender la luz supo que algo no iba nada bien. El tipo que había frente a su ventana se acercó en dos zancadas y le tapó la boca. Estaba más sorprendida que asustada, aunque eso cambió cuando se dio cuenta de que el extraño olor que la inundaba era olor a sangre.

Se hundió en ella haciéndola gemir de placer. La embistió con fuerza, sin compasión, agarrándola del cuello. Ver cómo iba quedándose sin aire, como sus ojos perdían aquella fiereza y se llenaban de súplica, mientras rodeaba su muñeca con su suaves y débiles manos lo excitó tanto que tuvo que aflojar para no estallar tan pronto en su interior. Estaba aún realmente estrecha, con lo que casi estrangulaba su polla allí dentro, haciendo videos gay que muriera de placer. En un impulso se acercó a morderla el cuello, provocando que gritara y después se lanzó a besarla. Era agradable