El Oso Con Botas

Madrid (Spain)

Y… ¿por qué llamar “El Oso con Botas” a esta página? Pues porque cada vez que me siento o siento a mis amigos a la mesa me encanta que nos pongamos las botas. Así que el nombre, poco gastronómico, tiene más relación de la que aparenta en un principio. Para los que no sepáis qué significa ponerse las botas, os cuento que, aquí en tierras ibéricas, cuando uno se ha sentado a la mesa y tiene ¡¡la panza llena y el corazón contento!! y le preguntan cómo ha estado la comida, uno suele responder que se ha puesto uno las botas. La frase es muy antigua y al parecer, hace muchos años atrás, calzar botas era un lujo, solían llevarlas los caballeros ricos y poderosos mientras que la gente común usaba zapatos bajos. Cuando alguien progresaba económica y socialmente se solía decir que se había puesto las botas. En la actualidad, esta expresión se utiliza para decir que algo ha sido bueno y provechoso y es muy usual escucharla después de una comida espectacular. Desde niño he disfrutado destapando las cazuelas que, poco a poco y con mucho amor a la lumbre, la niña Inés preparaba en la cocina de casa. Más de algún susto llegó a darme porque, tal y como ahora me pasa a mí, no le gustaba que probáramos o metiéramos las cucharas en los guisos del día hasta que no estuviésemos sentados en la mesa listos para comer. Mi pasión por la cocina no terminó allí, ha continuado a lo largo de todos estos años y he ido acumulando anécdotas divertidas y entrañables así como un sinfín de recetas de autor. Si, así es, habéis leído bien, “r e c e t a s”. Mis primeros pasos en la cocina los empecé a dar en la “Escuela de Juan de Altimiras” en Madrid, más conocida como “Alambique”. Una escuela convertida desde hace años en toda una institución gastronómica nacional. Allí aprendí del buen hacer culinario de la mano de grandes profesionales de la cocina española e internacional entre los que debo hacer una merecida mención a Hiroko Shimbo a quien en muchas ocasiones le ayude en la traducción de recetas e impartiendo cursos prácticos de la cocina japonesa. Más adelante colaboré en la fundación de “BK Escuela de Cocina” y fue el lugar donde me inicié en el arte de la enseñanza culinaria. Tuve la suerte de aumentar mis conocimientos gastronómicos aprendiendo del quehacer docente de profesionales de la cocina como Alberto Chicote, Pedro Olmedo, Javier Aparicio, Jorge Rodriguez de Arce, Sarah Cardelús, Enrique Álvarez de Basterrechea, Roberto Limas o Martha Megias. Más adelante empezaron los vi