Epifanio Blanco
Buenos Aires, Argentina
Soy un afortunado por haber caminado hasta aquí 66 años de vida; de haber asistido a milagros en este país de ADN tan fantástico como contradictorio, tan argentino en suma. Afortunado de haber crecido guacho como un abrojito y sentirme querido y sabiendo que estoy vivo y quiero y mucho.