Luiza Fda Mora
Un día al despertar, abriendo la ventana
ha entrado la luz de la conciencia universal
el saber que estaba vivo, respiraba, palpitaba
que tenía sueños, deseos, pasiones y sentimientos
que todo lo que veía era asombroso
que todo lo que tocaba remitía a mi ser
y era parte de todo, y todo era parte de mí