Fernando Mateluna
La gente me ha enseñado a ser discreto,
sereno, complaciente, equilibrado...
A cambio de mis sueños me han dejado
un sitio para el vicio y el pecado.
La gente me ha enseñado a ser discreto,
sereno, complaciente, equilibrado...
A cambio de mis sueños me han dejado
un sitio para el vicio y el pecado.