Mario Alfredo Hernandez

Groupie declarado de Belle&Sebastian, Arendt, Ripstein, Virgina Woolf, Tony Kushner, Goya y de quienes tienen coraje para construir su vida como si fuera una obra de arte.

Diestro y un poco siniestro; caníbal parcial que no puede evitar morderse las uñas; obsesionado con las repeticiones y los minimalismos; incapaz de aprender cosas nuevas sin que se desplacen conocimiento anteriores; conversador natural con los gatos; quejumbroso permanente; ejecutor de charlas profundas sobre las cosas triviales que hacen parecer al mundo un menor lugar de lo que en realidad es.

Si algún guionista trasnochado me hubiera escrito como personaje, sería una mezcla del Newland Archer de "La edad de la inocencia", el Barton Fink de los Hermanos Coen y el siniestro Monsieur Hire que Patrice Leconte imaginó feliz un momento antes de partirse la cabeza en el suelo.

Como escribió Borges a propósito de su biblioteca, no me enorgullezco tanto de lo que soy como de los amigos que tengo

Como puede verse, no hay gran cosa que decir sobre mí, pero concédaseme el beneficio de la duda acerca de mis muchas o pocas horas futuras.

[Y también hago algunas cosas para vivir, poder comprar el pan y ponerle todos los aderezos que hacen que la vida sea más sabrosa. Por ejemplo, soy Doctor en Filosofía Política por la Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa y Profesor Investigador de Tiempo Completo en la Facultad de Filosofía de la Universidad Autónoma de Tlaxcala]