Gorro Papa Noel

Visit my website

Era una vez cinco jóvenes muchachos llamados, Cristian, Diego, Marc, David y el último de ellos se llamaba Tibi, siendo este el más avispado de todos.

www.gorrosdenavidad.es/

Estaban practicando la obra de teatro que cada año recrean para navidad.

Un día, durante una pausa del ensayo, Tibi, se quitó su gorro navideño y les dijo a sus amigos:

-Santa Claus es una cosa de críos, esas cosas no existen.

Sus amigos, aunque algunos no tan convencidos como otros, asentaban con la cabeza.

De noche, al terminar las clases, se marcharon todos para casa.

Ese mismo día, durante la noche, un duende con un gorro de navidad apareció en la habitación de Diego y le dijo al oído:

-Lo que dice tu amigo Tibi está mal. Santa Claus existe. Prestar atención a la noche del 24, lo veréis con vuestros propios ojos.

El muchacho se despertó al escuchar las voces y dijo:

-¿Quine anda ahí?

Miro por todas partes de la habitación pero no logro ver nada y se vivió a dormir.

La misma noche, el duende fue a ver a Santa Claus y le comento que habían unos muchachos que no creían en él.

Santa Claus muy enfadado, se encerró en su habitación dando un portazo muy fuerte, que incluso se despegaron unos gorros de navidad pequeños que tenía puestos en la puerta, cayéndoles en los pies del duende.

Santa Claus le comento a su mujer lo que le había explicado el duende sobre unos chicos.

Su señora le quitó importancia al asunto y le propuso a su marido que hiciera lo posible para que esos niños volvieran a creer en él.

Santa Claus dijo:

-¡Voy a demostrar a estos niños que estoy vivito y coleando!

Aquella noche llegó muy rápidamente.

Los cinco amigos habían quedado en casa de Tibi para ver qué es lo que iba a suceder.

Santa Claus ya no podía contener más sus nervios y por arte de magia recogió pedazos de estrellas y formo en el cielo unas letras que decían:

¡Existo, y vosotros lo veis”!

Los niños, mirando al cielo se dieron cuenta de la importancia de ese mensaje.

A partir de ese día, cinco jóvenes fueron felices el resto de las navidades, y se prometieron nunca olvidar tan bonito recuerdo.