Guillermo Maldonado
Guillermo Maldonado
Creo en los rocanroles sin destino porque entre lo absurdo del día y la claridad de la noche, pasamos por la vida en medio de una tempestad que nos impide muchas veces ver la vida y la muerte juntas, en nosotros, al lado de nosotros, alrededor nuestro, haciéndonos compañía, porque al fin y al cabo la vida es morir todos los días para poder vivir, y el motor de este dinamismo es el amor. ¨Porque el amor cuando no muere mata, porque amores que matan nunca mueren¨. Y el amor es alegría, y la alegría no tiene dueño, no es propiedad nadie. No puede ser propiedad de nadie. La alegría es promiscua, se entrega a quien la desee, a quien la pueda bancar. Y el costo de la alegría es la vida.