Alvaro Hernandez
Sysadmin, Test Engineer, and Tech support in Venezuela
Es que “diletar”, es una cosa a la que la misma vida obliga, y es a la vez una cosa a la que uno mismo está obligado, y es también a la vez una cosa que se impone, (además de imponer respeto), por normas sociales, por cuestiones familiares, por demandas políticas, por súplicas religiosas, por instancias vecinales…¡y hasta por coacciones del perro, el gato o de cualquier otro animal de compañía que podamos tener en casa, o que el vecino nos haya dejado a su cargo! ¡Tiene gracia la cosa, tiene!
¿Quién no “dileta” en esta vida, decidme? ¿Conocéis a alguien que no lo haga? ¿Sabéis de alguien que pueda escurrir el bulto a esto de ser diletante de algo? ¿Echáis de ver que alguien se escape de esta inexorable ley de la naturaleza y no sea diletante en caso alguno? ¿Estáis al tanto de si hay alguna manera de librarse de “diletar” aunque sea un día al año? Porque la acción de “diletar” se da en todos los ámbitos de la vida: En la filosofía de las cosas; en la “ciencia” de aconsejar al que tiene problemas; en la guía de los hijos; en las “ayudas” morales; en las opiniones de la marcha política; en cómo anda el futbol de mal y en cómo se arreglaría el asunto; en…. ¡Bueno, bueno, lo que sobra es campo para “diletar” y “diletar”...!
Fuente: http://www.fotografiaquimica.com/index.php?categoriaid=24&articuloid=620