Soledad Nievas
Me cargan quienes no son incapaces de vencer sus miedos, esas personas cobardes que no son capaces de caminar en la vida, sino que se quedan quietas y no ocupan de sus virtudes para surgir día a día. Muchas veces fui así, pero en un tiempo muy pasado y por esa razón hoy en día trato de ser lo contrario, no hay lágrima que no pueda transformar en sonrisa, no hay problema sin solución, la vida es una especie de obra de teatro, es decir, la función siempre debe continuar.