Juan Carlos Guijarro

Mi historia es un poco triste. Hace casi tres años, mi mujer, el alma de mi vida, sufrió un derrame cerebral y en un suspiro se fue. Me quedé con mi hijo de 8 años, Oscar, y con una gran losa en el corazón. No sabía que hacer. En el trabajo no me concentraba, iba como un alma en pena. Empecé a beber.

Pero aquí no acaba la cosa, en septiembre de 2009 me diagnostican cancer de laringe y me tienen que operar dejándome sin habla. Luego sesiones de radioterapia y quimioterapia (con la que sigo en la actualidad). Evidentemente tuve que jubilarme del trabajo y actualmente soy pensionista.

Me alimento a través de una sonda conectada al estómago porque tengo una fístula en el cuello por donde sale todo lo que como y bebo. Internet me ayuda a comunicarme con personas con problemas como el mio. Entre todos procuramos animarnos, buscar soluciones y estar activos.