Josep Maria Cairó
Barcelona, Catalunya.
Para construir un bonito sueño
lo primero que hace falta es estar despierto,
mano firme para llevar las riendas
y hacerse un proyecto a medida
contando que todo se encoge.
Materiales de primera,
anchos y profundos sus fundamentos,
a prueba de malentendidos,
compromisos, intereses y accidentes.
Orientado al sur y protegido de los vientos.
Para construir un bonito sueño
hay que ponerse a plena dedicación
y estar pendiente, a todas horas,
de si ríe, si duerme, si llora
como si se tratara de un bebé.
Y por el bien de la empresa
es indispensable estar enterado
que a finales de la proeza
será una sorpresa su resultado.
Hay un buen trozo entre los sueños y la realidad.
Para construir un bonito sueño
hace falta además ser suficientemente espabilado
cuando se gira la fortuna,
para salir de entre los escombros
y empezar otro a continuación.
(Joan Manuel Serrat)