Kathryn Monfils

En una representación de flamenco que ocurrió en el teatro central el jueves pasado, hubo ciertos aspectos que era espectacular y otros que no fueran las mejores.

Para empezar con los éxitos de la representación, la ropa de todos los artistas exhibe la cultura que influyo el baile. Los hombres llevaban trajes neutrales. Había dos bailantes centrales y uno llevaba un traje marrón. Lo otro lleva un traje blanco crudo. Los dos lucharon figurativamente por una mujer que ambos querían. Las mujeres representaron el baile mientras llevaran vestidos de todos colores que acentuaban las curvas de los cuerpos. La segunda cosa que me gustaba fue la intensidad de la representación. Los cantantes y los bailantes tenían emociones tan serias porque estaban interpretando un cuento. Asimismo, la audiencia podía ver que ellos tuvieron que enfocarse en los pasos y el ritmo de la música. Cuando se veía la intensidad del baile, fue evidente que flamenco contuvo un gran poder de los bailantes y la audiencia. Es posible que la intensidad de los bailantes estimule la participación de la audiencia. Normalmente, en las representaciones de Estados Unidos a menos que sea aplauso o los artistas les pidan por participación, pero en aquella noche, la participación era prominente. Hubo gritas como “¡Ole!” cuando los artistas estaban haciendo muchos pasos por un tiempo largo. Parecía a la cultura del flamenco no podría ser completa sin las gritas o aplauso de la audiencia porque creó un ambiente eléctrico.

Aparte de los aspectos que ya había mencionado, también hubo aspectos que podía ser mejor. Primero, los comentarios que decían el cuento de la representación fueron inaudibles y era difícil a distinguir las palabras. Debido a este, hubo elementos que no dieron significa al baile, como la lluvia. Del mismo modo, cuando la mujer en el vestido negro, la bailante central, estaba “caminando” a través del bosque o un lugar oscuro, fue confuso porque la razón no fue evidente. Segundo, la mujer principal no era la bailante mejor de las mujeres. Parecía que la mujer que tuvo un solo en la vestida blanca fue la mejor.

En general, la representación de flamenco era fantástica y original. La ropa, la intensidad de los bailantes y cantantes, y la participación de la audiencia contribuyeron a un ambiente exaltado. Por otro lado, el comentario del cuento era difícil a entender y parecía que la mejor de las bailantes fue la mujer en blanco. Principalmen