Juliana Horta Cubillos
Nací una mañana del 89, más exactamente la mañana en que Luis Carlos Galán fue asesinado... Mis papás orgullosos de su segunda hija, decidieron no atender el consejo de mi bisabuela, quien quería que me llamaran Resurreción (por qué, aún no logro entenderlo), así que me bautizaron con dos nombres como se acostumbraba para la época. Durante mi infancia me llamaban por mi primer nombre, cuando llegué a la adolescencia quise que me llamaran Juliana... Pero mis verdaderos dilemas han sido mis apellidos: Horta Cubillos, en especial el primero. Desde que tengo memoria casi todas las personas tienen problemas para pronunciarlo, muchas de esas mismas personas me preguntan de dónde es mi papá, otras optan por cambiarlo a su acomodo, otros por jugarme bromas cambiando algunos fonemas, diciendo que mis apellidos suenan más a Corta Cuchillos, Torta de Cubios y otros "chascarrillos" con los que al principio me molestaba, pero de los que he aprendido a sacar provecho.
Y es que incluso en la universidad, algunas de esas amables funcionarias con las que uno se topa preguntan con cara de desagrado ¿cuál es que es su apellido niña? ¿Ortíz? ¿Hortúa? a lo que muchas veces he tenido que responder: NO, no señora mi apellido es HORTA, H-O-R-T-A… Un profesor de inglés quiso también “agringar” mi apellido y lo dejó simplemente en “Jert”.
Pero no todo ha sido malo con mi apellido, puede ser mi gancho de recordación, porque una gran mayoría de mis profesores y compañeros me recuerdan por HORTA, también me recordaban así algunos de los usuarios furiosos que llamaban la compañía para la que trabajaba a reclamar por sus pólizas de seguros… Pero si de hablar de mi experiencia se trata, puedo decir que he repartido volantes, atendido un café internet, entregado cheques, he sido secretaria jurídica, recepcionista y ahora, una de las millones de personas desempleadas de este país.
Soy estudiante de publicidad, ansiosa por trabajar, a la que le apasiona la estrategia, le encantan los destellos de color, disfrutar los detalles y los micromomentos de tranquilidad que esta agitada vida deja entrever. Espero que algún día me recuerden por mi trabajo y no solo por mi apellido que aunque se escribe distinto, muchos confunden con la arteria principal que irriga sangre en nuestro cuerpo, espero ser yo y mi blog los que irriguemos información a todos aquellos a quienes les corre la publicidad y la pasión por las venas.