Laura Grande
Madrid
He descubierto mi verdadera vocación. Ya de "mayorcita" me he liado la manta a la cabeza y, con mucho esfuerzo y dedicación, me he convertido en maestra de Educación Infantil.
Porque los niños son lo mejor de nuestro presente y serán lo más importante en el futuro.
Siempre que me refiero al acto de educar digo lo mismo: "no consiste en llenar un vaso, si no en encender una luz".