Laura Puentes
Bailar, es la manera más maravillosa y apasionante que conozco para vivir los años que me quedan, pues cuando se baila, se hace un pacto secreto consigo mismo: Entregarse al frenesí de la danza, a la magia de la improvisación y la creatividad para alcanzar la inconmensurable alegría de la satisfacción.
Gracias al baile, tuve un despertar artístico desde una edad muy temprana, pues adoro la pintura, el canto, el teatro, la escritura, en pocas palabras, todos aquellos espacios que me permitan tener la libertad de crear, innovar, inventar, improvisar, expresarme, experimentar, pues para mi estos actos son una necesidad insaciable, en los cuales encuentro sorpresa y felicidad en mi diario vivir.
Así mismo, en mi experiencia como artista y a lo largo que mi vida, he tenido que luchar y en algunas ocasiones, sufrir primero, para conseguir felicidad y satisfacción después. Es por eso que considero que debemos ser capaces de transformar lo malo, en algo bueno, lo gris, en color.
Nada ocurre en nuestra vida si no está acompañado de una lección que aprender, sólo es cuestión de ver las cosas de manera diferente, encontrar lo positivo en lo que aparentemente se piensa negativo, puesto que todo es perspectiva y gracias a ella, podemos obtener infinitas posibilidades para experimentar, vivir, crear.