Laura M. Alfonso

La cuestión, es que aún no sé quién soy. Aunque... Tengo "momentos" (como todos). Bastante despistada, suelo perder mis cosas en el colegio y en la calle, me gusta estar sola y me gusta hacer mis cosas sola también. No soy muy efusiva, ni me emociono mucho, suelo ser rígida, a pesar de que conmigo misma me convierta en un mar de lágrimas. No me gusta hablar de la realidad, encierra un ambiente muy pesado, me gusta ver la armonía en las cosas, y en ocasiones también su caos. Me gustan observar las situaciones y/o problemas de lejos, sentarme y reflexionar. Así nacen las mejores soluciones, o eso creo yo.

Suelo dar consejos, pero mi cerebro es un nudo, y ni yo misma los sigo, a veces soy amable, y a veces soy muy egoísta. Pícara cuando se trata de hacer travesuras. Amo el frío, los tonos grisáceos, para mí también tienen matices.

No todo lo negativo es malo, de lo negativo sacamos lecciones, aprendemos un poco y vamos creciendo. Yo no quisiera crecer más. Todo, con el paso del tiempo, se vuelve más difícil.

No soy bipolar, no me creo de esa manera; bipolaridad es más un estado mental. Pero mis hormonas andan a 190 km/h y suelo cambiar de ánimo constantemente.

Amé dbujar, amé leer, amé escribir, amé mi pasado. Y nunca más volverá.

Una chica que conozco, está perdida en el camino...