Isabel Ramírez

Life Coach in México

Visit my website

Todos nos preocupamos por mantener nuestro hogar limpio y acogedor, un lugar ideal para vivir y al que podamos invitar a nuestros amigos o conocidos porque sabemos que tenemos un hogar limpio.

Lavamos baños, cocina, sacudimos el polvo de nuestras recámaras, hacemos todo lo que se tiene que hacer para asegurarnos de que estamos en un lugar habitable.

Pero a pesar de todo ese empeño que poseemos por mantener limpio nuestro hogar o lugar de trabajo, solemos olvidar un elemento muy importante: nuestras cisternas y tinacos.

Muy pocas veces se hace el lavado de cisterna de los lugares en donde trabajamos o habitamos, precisamente porque tenemos la idea de que, al ser un depósito de agua el contacto con la misma lo mantendrá limpio lo cual, por supuesto es un error.

Es importante que esta limpieza se realice periódicamente, por lo menos dos veces por año para evitar que el agua se contamine y afecte a los usuarios. Tienes dos opciones, la primer es realizar tu mismo el aseo, para conseguirlo se aconseja la preparación de una solución desinfectante en una cubeta, la cual consiste en agregar ocho mililitros de cloro(una tapita) por cada litro de agua que se ponga.

La segunda opción es contratar los servicios de alguien que vaya a hacerte el servicio de desinfección, recuerda que una cisterna es un depósito que se emplea para contener líquidos, normalmente agua, y por lo mismo requiere de cuidado en los productos que utiliza.