Diego Leal
Madrid, España
Alguna vez fui un niño, un niño normal, de esos que le gustaba jugar fútbol, los recreos y las tardes con sol. De esos niños que no les gustaban las matemáticas y que soñaba con ser futbolista de grande.
Pero también fui un niño algo raro. Me gustaba ver los supercampeones y justo después, quedarme a ver la hora de los partidos políticos.
Me encataba ver a los candidatos y sus discursos, como estos últimos animaban a las masas que los seguían en sus mítines y como todo era una fiesta acompañada de banderas, playeras y un templete.
De ahí nació mi vocación política y me llevó, una vez en la preparatoria, a participar en las redes por México, primera plataforma política en línea en la historia del país.
Con el furor político a tope en México, me decanté por estudiar Ciencia Política en el Tec de Monterrey, universidad que me dio la opotunidad de estudiar un semestre académico en Madrid, España y un verano académico en Camagüey, Cuba.
Terminé con honores la licenciatura y supe que tenía que hacer realidad mi sueño de participar activamente en las campañas políticas, por ello, acepté la invitación a participar en la campaña a delegado por Álvaro Obregón en el año 2006 donde fungí como coordinador de redes políticas.
Después de la elección presidencial de 2006, regresé a Morelia, donde trabajé en el CECONEXPO como relaciones públicas del centro, agente de ventas y como encargado del Planetario de Morelia.
Llegadas las elecciones locales en Michoacán, participé como coordinador de la campaña a diputado local por el dto. 17, ganando la campaña nuestro candidato y ex diputado Eduardo Sánchez.
Fui invitado a participar en el Congreso del Estado donde logramos sacar adelante algunas iniciativas de ley, entre ellas, la de ciencia, tecnología e innovación y la del sistema de seguridad pública. Fue todo un reto y un privilegio estar en el legislativo de Michoacán.
Tras analizar mi futuro político, decidí presentarme como precandidato a diputado local. A pesar de perder la nominación, obtuve muchas experiencias y amistades, además de servirme como carta de presentación ante el panismo moreliano.
Una mañana en la oficina de Eduardo Sánchez en el Congreso del Estado, y a poco tiempo de terminar la gestión, Eduardo me propuso seguir mis estudios en comunicación política.
Le hice caso y tras concursar para una beca CONACYT, me encuentro en Madrid estudiando mi pasión