Lena Dunham

Student, Artist, and Musician in Argentina

Read my blog

Espejito, espejito, quién es la más… ¿bonita?

Dicen que una mujer que no se gusta a sí misma no puede ser libre; y al parecer hay mucho por lo cual luchar

Espero que un día no muy lejano mi relación con el espejo mejore; ruego por ello y trabajo a nivel personal para lograr el objetivo. Hoy, por lo pronto, traté de mirarme por unos segundos.

Sin embargo, esta lucha con mi aspecto es difícil y cuesta. Y aunque creo firmemente que la belleza no es sinónimo de delgadez, juventud y de un rostro “perfecto”, a veces me siento incómoda con mi cuerpo.

Como yo, seguramente varias mujeres han pasado por una, si no es que miles, situaciones similares.

Aceptémoslo, más de una vez hemos creído que no somos lo suficientemente hermosas como para ponernos tal o cual vestido, para lucir ese bikini o para salir con un chico (espera, esto lo último ni siquiera deberíamos pensarlo).

En fin, cosas tan simples como limitarnos a usar cierto tipo de ropa por temor a vernos “mal” con algo que nos encanta suceden constantemente y muchas veces en un día.

Sí, y pareciera que la industria de la moda nos dice que si somos talla grande no tenemos derecho a usar su colección. Lo sé, ser talla chica puede facilitarnos encontrar infinidad de prendas; pero créeme, tenemos el poder y derecho a exigir lo que queremos usar y no que la moda nos dicte qué podemos vestir.

Ser flaca no te hará feliz

Podría pensarse (y lo hacemos) que tener un vientre plano y un rostro de modelo nos dará la felicidad, o que al menos nos ayudará a conseguirla.

Pasar horas y horas en el gimnasio o morir de hambre con una dieta a base de lechuga y agua puede que ayuden a bajar de peso y tener un cuerpo de chicas de revista, pero no nos aseguran la felicidad.

La belleza viene en diferentes empaques

Recientemente han proliferado proyectos que redefinen la belleza de la mujer. Unos nos han invitado a reflexionar sobre el aspecto de las princesas de Disney si tuvieran cuerpos reales. Otros, a cuestionar el cuerpo de algunas celebridades como Taylor Swift, Rihanna o Selena Gómez si fueran las protagonistas de los cuentos de hadas.

No obstante, hay algunos más que nos presentan la evolución de la belleza a través de los años, de cómo el aspecto de una mujer es definido por los estándares de belleza de la época en que viven.

Hay otros, como el Atlas de la Belleza, que nos muestra la diversidad de la hermosura en cada mujer retratada.