Leon Alair

León Alair descubrió el yoga a esa edad en la que el escepticismo deja de ser una pose o una actitud mental que proporciona independencia, para convertirse en un filtro que la experiencia urde ante la mirada por costumbre, seguridad o confort intelectual, amenazando con convertir el mundo en un continuo déjà-vu carente de emociones y de brillo. Saludo al sol es el relato de ese descubrimiento, un verdadero viaje en busca del sentido con el propio cuerpo como punto de partida y de llegada.

Se trata de un renacimiento en el momento en que Ulises, su protagonista, afronta los mayores cambios que el tiempo inflige al ser humano, incluido el mayor cambio, el que desde el momento de nacer se acerca inexorablemente y al que nos resulta tan difícil mirar de frente y mucho más aceptarlo con la misma admiración con que asistimos, por ejemplo, a una puesta de sol.

Leon Alair es un seudónimo. Como la historia que cuenta, resulta tan imaginario como real. Saludo al sol es su primera novela, no tiene, pues, biografía literaria ni méritos complementarios que vengan al caso, excepto tal vez su inagotable asombro por las palabras y ser un asiduo practicante de yoga. Es, al igual que Ulises, un personaje del autor, que sólo deja de lado su nombre de ciudadano para no interferir con..., digamos, el sentido. Pero no se oculta, al contrario: ¡cómo habría de ocultarse quien ordena sus vivencias, sus fantasías, sus sentimientos y su voz en una cuántas hojas de papel o tinta electrónica para someterlas a público escrutinio!