L. Ronald Hubbard
L. Ronald Hubbard fue un autor, filósofo, humanitario y fundador de la religión de Scientology. Nació el 13 de marzo de 1911, en Tilden, Nebraska, y murió el 24 de enero de 1986.
Los procedimientos de L. Ronald Hubbard para la rehabilitación de las drogas se utilizan actualmente en unas 50 naciones. Ellos han demostrado ser cinco veces más eficaces que cualquier otro programa similar destinado para eso.
Su programa para la reforma criminal actualmente esta en funcionamiento en más de 2.000 prisiones y establecimientos penales a nivel internacional y ha producido una reducción del 80 por ciento en reincidencia.
Su tecnología para el aprendizaje y alfabetización es entregada a través de más de 70 países.
El aclamado código moral universal y guía para vivir mejor, El Camino a la Felicidad, es no religioso y apela únicamente al sentido común. Se ha comprobado estadísticamente eficaz para revertir la tendencia a la declinación moral de comunidades enteras, con alrededor de 100 millones de copias distribuidas en más de 90 idiomas en más de 150 naciones.
Pero, por supuesto, la gran historia de L. Ronald Hubbard solo podía concluir al completar su investigación principal. Antes de morir en 1986, organizó sistemáticamente todos los materiales de Dianética y Scientology para que pudieran aplicarse a lo largo de cada nivel de la sociedad, y para alcanzar las máximas alturas espirituales.
Hoy, esos materiales comprenden decenas de millones de palabras publicadas, conferencias grabadas y películas. Con más de 250 millones de copias de sus obras en circulación, L. Ronald Hubbard ha inspirado un movimiento de millones de personas que abarca todos los continentes.
Como testimonio a la funcionalidad de su legado están los milagros de su tecnología, y sus millones de amigos por todo el mundo que llevan adelante ese legado. Ambos continúan creciendo cada día que pasa y reafirman, por otro lado, lo que Ronald declaró en su propio ensayo "Mi filosofía":
"Me gusta ayudar a los demás, y considero como mi mayor placer en la vida el ver a alguien liberarse de las sombras que oscurecen sus días.
"Esas sombras se ven tan densas para él y le abruman tanto que cuando descubre que son sombras y que puede ver y caminar a través de ellas y regresar al sol, se encuentra enormemente complacido. Y me temo que yo me siento tan dichoso como él".